TECNOESPACIO

Expresión y tareas

¡Ah qué puto trabajo!

El 19 de junio de 2014, en pleno Mundial de Futbol, la Federación Internacional de este deporte (FIFA) anunció que sancionaría al representativo de México, porque su afición utilizaba consignas discriminatorias contra los porteros rivales.

Sin embargo, el 23 de junio dio marcha atrás a su decisión, al considerar que gritar ¡Puto! durante un partido, no es discriminatorio en ese contexto.

Desde México surgieron voces manifestándose en ese sentido:

Miles de mexicanos llenaron la red de memes explicando el significado de ¡Puto!

Miles de mexicanos llenaron la red de memes explicando el significado de ¡Puto!

La banda de rock Molotov recordó uno de sus éxitos, donde ¡Puto! tiene muchos significados

La banda de rock Molotov recordó uno de sus éxitos, donde ¡Puto! tiene muchos significados

Sectores especializados como la revista Algarabía mostraron la versatilidad de ¡Puto!

Sectores especializados como la revista Algarabía mostraron la versatilidad de ¡Puto!

Sólo el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación secundó a la FIFA mediante un comunicado donde asegura que “el grito de ‘puto’ es expresión de desprecio, de rechazo. No es descripción ni expresión neutra; es calificación negativa, es estigma, es minusvalidación”.

Un análisis comunicativo, utilizando la teoría de Manuel Martín Serrano, corroboraría que la FIFA tuvo la razón al no sancionar a la Federación Mexicana de Fútbol.

Si entendemos bien la teoría, en un partido de fútbol, más que comunicación (interacción) hay complicaciones: “La complicación es un tipo de implicación, es decir, cuando las acciones de uno o varios agentes tienen alguna repercusión en otro u otros agentes”. En este caso, el portero es el afectador, su despeje es el estímulo para que los aficionados (afectados) reaccionen con el grito de ¡puto!.

Sin embargo, se trata de una complicación y no de una interacción, porque la participación o no de los aficionados, es decir, si gritan o no ¡puto!, no afecta el fin que persigue el afectador, que es despejar el balón y pasarlo a un compañero.

Se entiende que los aficionados sí buscan lograr una interacción, que al escuchar su grito el portero del equipo rival se intimide y se equivoque, pero la naturaleza del juego, el contexto específico no lo permite: el jugador persigue un fin, con o sin público alrededor gritando ¡puto!.

Pero durante el Mundial de Futbol sí llegó a establecerse una interacción, en relación al grito ¡puto!. Fue durante el partido Brasil-México, cuando los aficionados del equipo local, emularon al visitante y también ellos comenzaron a gritarle al portero mexicano.

Y si bien la Conapred tiene razón en señalar que hubo un grito de minusvalidación o rechazo, en ningún momento se trató de preferencias sexuales, sino de preferencias de un equipo.

El grito de ¡puto! es la expresión, más no la referencia. Manuel Martín Serrano pone por ejemplo que en una conversación telefónica se utiliza la expresión “Aló, Aló” para comprobar que se ha establecido contacto, ese es el objeto de referencia, aunque Aló sea una expresión que proviene del árabe Alah, sin embargo, al comprobar que se ha establecido contacto telefónico en ningún momento se hace referencia al Dios de los Musulmanes Alah. En México utilizamos “Bueno”, que también es una expresión para comprobar que se ha establecido contacto telefónico y no para referirnos a la bondad, o para adjetivar lo gustoso, etc.

Volviendo al grito de ¡puto! en el partido Brasil-México, se constituyó secundariamente en un acto expresivo a propósito de otro referente, en este caso demostrar superioridad ante el rival. Si el afectador es la porra mexicana que trata de distraer a los jugadores brasileños, la reacción de la afición brasileña es gritar más fuerte lo mismo que la porra mexicana para demostrar que son superiores.

20/diciembre/2014 Posted by | Escolares | , , , | Deja un comentario